Desde el 15 de septiembre hasta el 15 de octubre se celebra el Mes de la Herencia Hispana, fechas que coinciden con los días de independencia de países hispanos como El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua, México y Chile. Fue creado por el presidente estadounidense Lyndon B. Johnson en 1968 inicialmente por una semana y extendido a un mes por el presidente estadounidense Ronald Reagan en 1988 con el fin de conmemorar, recordar y honrar la cultura e historia hispana en los Estados Unidos.
Troy High School es una escuela muy diversa cuando se trata de culturas, la hispana siendo una de ellas. Troy High cuenta con un 0.1% de hispanos que hablan español en casa y que su idioma primario es español, y así no sea mayoría, la cultura hispana merece más reconocimiento para los pocos que estamos aquí. Siento que es parte fundamental para hacernos sentir presentes en la escuela y es tanta la costumbre de que estudiantes nieguen su cultura que nadie hace nada al respecto.
Los hispanos resaltamos porque somos personas muy alegres, carismáticas y que nos hacemos notar donde quiera que vamos. Lo raro de todo esto es que el ambiente es diferente en Troy High School y siento que eso no se ve aquí. El único “reconocimiento” al mes de la herencia hispana viene de parte del Departamento de Español, un ejemplo siendo un día de zumba exclusivamente para las clases de español y, por primera vez este año, tener un DJ hispano en todos los almuerzos en la cafetería tocando música en español. No he notado nada parecido a estas actividades por parte de la administración o otras organizaciones escolares.
Este conflicto no lo noto tanto con las demás culturas. En Troy High School tenemos varias asociaciones de estudiantes como el Black Student Union o Xavira, un equipo de baile indio mezclando Bollywood con elementos de hip-hop, entre otros.
En cambio, sólo hay un club de español, ningún equipo de baile o organización formal, y la mayoría de miembros, por no decir todos los miembros, no son hispanos, solo personas interesadas en el idioma.
Desde mi punto de vista, cuando hablo con hispanos, la mayoría del tiempo nunca llegan a admitir su etnia. A mi parecer, nadie se siente lo suficientemente seguro o confiado para admitirlo por su cuenta. Cuando hablo sobre reconocimiento, me refiero a los hispanos sintiéndose orgullosos de mostrar su identidad en la escuela: orgullo para cada vez que alguien les pregunte, ellos responder, “sí, soy hispano/a” fuerte y claro y que no pasen de eso como si su propia historia no tuviera importancia.
Claramente con esto no me refiero a que vayan caminando con la palabra “hispano/a” escrita en la frente. Pero en momentos se puede notar hasta la vergüenza o negación de algunos de admitir su cultura y eso definitivamente no está bien y más en un espacio diverso donde nos tenemos que sentir seguros y cómodos.
Me gustaría ver en el futuro más hispanos demostrando su orgullo cultural en Troy High School, creando alguna unión como los antes mencionados o teniendo más actividades por parte de la administración.
